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22 de Mayo de 2016 - Política

La Rioja-El juego del poder

Transcurrió un nuevo aniversario de la Ciudad de Todos los Santos de la Nueva Rioja y hay cosas que parecen nunca cambiar, como las disputas y disensos que quedan en evidencia en los ámbitos políticos. El sorprendente protagonismo que comenzó a tener el Poder Legislativo, el escándalo de Daniel Elías que fue vergüenza nacional, los planteos e histeriqueos del intendente de la Capital y los roces dentro de áreas sociales del Ejecutivo, dieron la nota en el cumpleaños 425.

La confraternidad para estas fechas nunca fue una premisa, pues por años se soportó la tensión entre la provincia y el municipio capitalino, casi siempre por las diferencias políticas y económicas. Este año no fue la excepción y las miradas cruzadas en el palco oficial volvieron a generar chisporroteos, e incluso caras largas cuando hasta se debió soportar una protesta social en pleno desfile, para colmo frente al ministro del Interior, Rogelio Frigerio, que llegó de visita en representación del Gobierno nacional.
La semana se inauguró con la aparición del intendente de Chamical, Daniel Elías, envuelto en un vergonzoso episodio que repercutió a nivel nacional. Demás está decir que cualquier excusa que trate de dar el jefe comunal, no lo exime de la responsabilidad que le cabe como figura pública de respetar las leyes, esté o no de acuerdo con ellas. El avasallamiento y falta de respeto hacia un efectivo policial, registrado a través de los diferentes videos difundidos, habla muy mal de la clase dirigente que se siente impune gracias a las influencias o por el solo hecho de ser “intendente y no caballero”.
Lamentablemente, en La Rioja estamos acostumbrados a que este tipo de cosas sucedan a menudo, aunque muchas veces no tienen la misma difusión que el denominado “Elíasgate”. Lo peor es que el tiempo pasa y juega a favor de esta casta impresentable de dirigentes que, escudados en el voto popular, se creen seres superiores y hasta omnipotentes. El acontecer diario hace que la gente y los medios se olviden de estas acciones, lo que refuerza el concepto de impunidad que reina alrededor de la clase política. Sólo la Legislatura se animó a emitir un repudio al “Negro” Elías, como se lo conoce en Chamical, pero no hubo ni el más mínimo eco en el Concejo Deliberante del departamento, donde el jefe comunal tiene mayoría. Si bien pidió disculpas por su forma de actuar frente a un operativo de control de tránsito y posterior negativa a soplar la pipeta para medir la alcoholemia, la soberbia de Elías al tratar de transformarse en víctima de una supuesta persecución, provoca vergüenza ajena. Mientras las instituciones de la democracia no ejerzan las facultades sin influencias políticas, no habrá superación alguna y este tipo de actos rayanos con la moral y las buenas costumbres, seguirán ocurriendo y provocando descrédito entre quienes son “ciudadanos comunes”.
 
UNIDAD Y ALGO MÁS…
En tanto, uno de los hechos más sobresalientes en el orden político local, fue la unificación del bloque de diputados del oficialismo, más que nada por el mensaje que significa tras las idas y vueltas allá por el inicio del período de sesiones, los intereses personales que hubo de por medio y el camino que comienza a recorrerse en el ámbito parlamentario, que tomó un vuelo diferente, digno de analizar.
Fue grande la expectativa que se creó en torno a esta mentada unidad, porque así como había muchos que la querían, otros tantos trataron de desbaratarla. El bloque Justicialista ostentaba la mayoría con 17 legisladores, que no le alcanzaba para tener quórum propio, como tampoco para llegar a los dos tercios, cifra clave a la hora de tratar determinados temas en el recinto. Por el lado del bloque Juan D. Perón, que también respondía al oficialismo, eran 12 escaños, pero al menos cinco de ellos estaban en condiciones de firmar el libro de pases, en caso que el resto se opusiera. Las negociaciones estuvieron al orden del día, con reuniones y ofrecimientos, que no terminaron de cuajar hasta el mismo momento de la sesión del jueves último.
Supuestamente, el acercamiento estaba relacionado con la posibilidad de abrir el juego respecto a los cargos dentro del bloque y algunas comisiones, sin embargo hasta las primeras horas del jueves, el traspaso era sin condicionamientos, lo que cambió con el paso de las horas y hasta se puso en riesgo el anuncio de unificación. Finalmente, primó el criterio y el bloque conducido por Alejandra Oviedo se sumó, colocando a Jorge Salomón como vicepresidente del bloque oficialista, secundando a Marcelo del Moral.
Si bien es lo que se reclamaba desde el oficialismo, llama la atención que este mismo acuerdo no se haya celebrado allá por marzo, cuando comenzaron las sesiones y hubo acusaciones cruzadas entre los dos sectores, generando tensión y una crisis incipiente en un gobierno que recién comenzaba a andar, pese a los constantes pedidos de unidad que prodigaban Casas y Bosetti.
Más allá de todo esto, lo cierto es que se inicia otra etapa, con un bloque Justicialista con mayoría absoluta, fruto de un productivo trabajo de convencimiento desde la conducción de la Cámara ejercida por Néstor Bosetti y los principales referentes legislativos. También hay que señalar, que fue importante el quiebre que pretendían dar esos cinco legisladores del bloque Juan Domingo Perón, por pedido del ex gobernador Beder Herrera, lo que evidencia la influencia sobre algunos diputados.
El primer mensaje del bloque unido no se hizo esperar y sancionó con fuerza de ley la Emergencia Social, sin el acompañamiento de la oposición, que pretendió vanamente tratar un proyecto propio, en disidencia con la mayoría. La normativa establece una serie de medidas que se adoptarán por el término de dos años en toda la Provincia, tendientes a mitigar el impacto de la crisis económica en los sectores más vulnerables de la sociedad. Argumentos para respaldar la ley sobran, pues a nadie escapa que las clases sociales menos pudientes soportan el mayor impacto de las medidas nacionales, sin embargo, los diputados opositores y algunos funcionarios del Ejecutivo cuestionaron las formas en las que se pretende llevar a cabo la implementación. Fue hasta sorprendente que diputados radicales salieran a defender al Ejecutivo provincial, frente a lo que consideraban un avasallamiento en las facultades.
La ley otorga amplias potestades a dos áreas del Gobierno de Casas, la Secretaría de Relaciones Institucionales y Políticas Regionales, a cargo de Ariel Puy Soria y la Subsecretaría de Economía Social que encabeza Guido Varas, para ejecutar las principales medidas como la implementación de programas alimentarios y habitacionales, entre otras. Sin embargo, los diputados se reservan para sí, el seguimiento de todas las implicancias de la ley a través de una comisión permanente, que monitoreará y auditará tanto la aplicación como los resultados.
Si bien los fundamentos ya se conocían de antemano, la decisión de convertir la iniciativa en ley, puso los pelos de punta a más de uno en el Ejecutivo. Quizá el más conciliador sea el propio gobernador Sergio Casas, que en primera instancia amenazó con vetar total o parcialmente la ley producto de las presiones de sus propios funcionarios, pero ahora intentaría analizar punto por punto y tratar de menguar el impacto. No obstante, quien no ocultó su ira es la titular de la cartera social, Griselda Herrera, blanco principal de las críticas y cuestionamientos a la tarea que desempeña y que obligaron a tomar medidas extremas, como esta emergencia.
La funcionaria habló de inconstitucionalidad, de una ley viciada, que se pretende socavar la gestión del Ejecutivo, pero en ningún momento se hizo una autocrítica respecto de las falencias que existen en torno a la solución inmediata que reclaman los más golpeados por la crisis. Ahora bien, la normativa puede estar plagada de buenas intenciones, a nadie escapa que el objetivo es enviar un mensaje de alerta desde la Casa de las Leyes. La falta de respuestas a quienes ejercen la territorialidad en los departamentos y el destrato que sufren desde el área Social de la Provincia, fueron motivo suficiente para instaurar un llamado de atención y tomar las riendas firmes en determinadas acciones. De igual modo, no se descarta que la ministra Herrera tenga que asistir a dar explicaciones de sus gestiones en una interpelación frente a los diputados.
Muchas preguntas comienzan a dar vueltas, como por ejemplo, si hay alguna mente pensante detrás de estas decisiones o algún interés particular o sectorial que pueda comenzar a tomar forma. ¿Servirá para que se produzca el click que tanto se reclama desde algunos sectores dirigenciales? Todo está por verse, pues el despertar de un gigante dormido como es la Función (o Poder) Legislativa no es algo menor y es digno de prestarle atención.
 
¿LA VIEJA Y LA NUEVA POLÍTICA?
La foto de quienes ocuparon el palco oficial, durante el acto central del aniversario 425° de La Rioja, es otro punto para analizar dentro del complejo esquema político de la provincia. Allí confluyeron todos los actores de la política local y los ocasionales visitantes nacionales. Rogelio Frigerio llegó sonriente para acompañar los festejos, luego del gran logro que significó la firma del acuerdo por la devolución del 15 por ciento de coparticipación, con las 24 jurisdicciones provinciales.
El ministro político de Mauricio Macri es un habitué de los gobernantes riojanos, que recurren a él para elevar todos los reclamos que surgen de la administración. La buena relación entablada, comienza a generar los primeros gestos mutuos entre el gobierno de Casas y el macrismo.
El Gobernador aprovechó la presencia del funcionario para reclamar en su discurso, por las obras emblemáticas que La Rioja tiene inconclusas, ante la atenta mirada del senador Carlos Menem y el diputado nacional Luis Beder Herrera. Pero previo a las palabras de anhelo por la unidad y la convivencia que esgrimió Sergio Casas, el intendente de la Capital, Alberto Paredes Urquiza, no dudó en poner de manifiesto su posición antagónica, emulando a su antecesor Ricardo Quintela.
Frente a todos, reclamó por la gobernabilidad y el respeto a la institucionalidad, además de pugnar por las buenas prácticas políticas, lo que dio a pensar que hay malas acciones que se están llevando a la práctica por estos tiempos. Pero lo que más llamó la atención, a pesar que ya lo viene diciendo en los medios, es que Paredes Urquiza hable de la necesaria aparición de una “nueva política” por encima de la obsoleta.
Sin dudas que es un deseo compartido por muchos, especialmente si se observa que gracias a la vieja política todavía permanecen sin solución muchos problemas estructurales en esta provincia, pero que lo pronuncie justamente Paredes Urquiza, es por demás llamativo pues él mismo pertenece a esa casta, ya que su carrera no comenzó el 10 de diciembre con la intendencia. Esta clara necesidad de diferenciarse puede convertirse en un verdadero bumerán, pues el empeño en simpatizarle al macrismo puede situarlo en una posición muy incómoda frente a quienes lo ayudaron a derrotar al quintelismo, tras 12 años al frente de la comuna capitalina.
Como se puede apreciar, los 425 años de riojanidad no son suficientes aún para aprender a trabajar en conjunto por los problemas de la gente, sin pensar en el rédito político que ello pueda significar. Debería ser hora ya de relegar el egocentrismo y las apetencias, en pos del bienestar común, algo siempre tan declamado y pocas veces llevado a la práctica.
 
Fuente: El Independiente

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